FELIZ BICENTENARIO



El nuevo año se abre ante nosotros como un camino hacia el infinito.
Que en él encontremos aventuras, desafíos y manos afectuosas que nos inviten a continuar. Que sepamos brindar nuestra mano a los que la necesiten. Que haya postas hospitalarias donde reparar fuerzas, que encontremos buenas señales, que haya nuevos amigos con quienes compartir el viaje. Que nos sigan acompañando los amigos viejos. Que al final del camino podamos celebrarlo juntos. Que seamos felices, y nos demos cuenta.
Son los deseos de estos membrillos para el año del Bicentenario.
¡Fuerza y Amor!

Muy muy muy feliz 2010 para todos

Agua



Ayer, 26 de noviembre de 2009. El cielo azul de Aníbal Sampayo era pura fiereza y marcaba 7,75 metros frente a Concepción del Uruguay. El agua de la vida se transformó en agua de la desesperanza.
Lección de la Madre Tierra.
Ahora, 27 de noviembre a las dos de la tarde el cielo se abre y caen las aguas de arriba para encontrarse con las aguas de abajo en una postal bíblica. Paisaje maravilloso que crea la naturaleza para castigar las malas acciones de los hombres que no saben cuidarla.
No hay mucho para agregar. La foto es clara y fuerte. Sólo un chamamecito de Teresa Parodi que canta sobre estas cosas que nos pasan en el litoral cada vez que nuestros ríos nos abrazan más de la cuenta.
Ojalá pronto volvamos al simple y fresco abrazo de agua que cantaba Mastronardi.
Mientras tanto mucho niños ven como se ahogan sus sueños en las aguas marrones de este Uruguay enfurecido.

http://www.youtube.com/watch?v=dscnRDa5Bsc&feature=related



Yo Me Quedo (Pablo Milanés)



Entre tanto sonido germano que sonaba hoy en mis oídos, entre varios caminos en los que me pierdo y me desencuentro, en el abrazo que está en ese no/lugar haciéndose hábito, entre un rico pedazo de asado y un reencuentro y algunas despedidas y un llamado santáfesino para recordarme que el Maestro está allí. Entre olvidos y omisiones, entre palabras etéreas y acciones sólidas, entre la vida y la muerte hay un senderito donde encontré/recordé esta canción que hoy comparto/compartimos

www.youtube.com/watch?v=_BjnkXlR3uM

¿Qué casa te albergará, En qué esquina has de pararte, Qué barrio recorrerás Para hallarte? ¿qué vecino te hablará, Qué compadre irá a buscarte, Qué amigo compartirás Para entregarte? Yo me quedo con todas esas cosas Pequeñas, silenciosas, Con esas yo me quedo. Ya no quiero hablarte de otras cosas Más dignas, más hermosas, Con esas yo me quedo. ¿qué verde ha de deslumbrarte, Qué tierra con su humedad, Sus olores, su humildad Va a faltarte? ¿qué mares han de bañarte Y qué sol te abrazará, Qué clase de libertad Van a darte?

Para fundar se necesita un sueño... y algo más



¿Qué habrá soñado Tomás de Rocamora aquella noche de San Juan de 1783? ¿Qué habrá soñado, tiritando de frío sobre el catre de cuero en su tienda de campaña? ¿Qué laberintos habrá recorrido su imaginación, las manos doloridas y sangrantes por los trabajos de la tala y el desmonte? ¿Qué miedos le acecharon junto al lecho apenas tibio aquella Noche de San Juan antes de cumplir con las ordenes del Virrey y del Obispo? ¿Qué habrá soñado Don Tomás aquella noche de San Juan, las hogueras casi muertas, la noche negra, las estrellas heladas, el silencio fúnebre? ¿En qué selvas floridas de imaginación encontró consuelo el Nicaragüense atrevido, valiente y celoso de su misión? ¿Qué ríos de arenas doradas y aguas transparentes arrullaron los sueños del Capitán de Dragones de Almanza en la fría noche de San Juan de 1783? ¿Qué habrá soñado Don Tomás de Rocamora, el uniforme raído y el sexo cansado, en la pobre tienda de campaña de un pobre virreinato en el fin del mundo? ¿Se habrá sentido Hernán Cortez entrando en Tenochtitlan o Pizarro fundando la ciudad de los Reyes de Lima o Jerónimo Luís de Cabrera trazando Córdoba de la Nueva Andalucía? ¿O su sueño se habrá conformado con ser Juan de Garay repoblando Buenos Aires? ¿En qué habrá soñado Rocamora aquella noche seguro de que jamás habría para él un lienzo policromo que recordara lo que habría de hacer al día siguiente? ¿En qué habrá soñado el Capitán de Dragones Don Tomás de Rocamora, Comisionado de Su Excelencia el Virrey Don Juan José de Vértiz y Salcedo la noche de San Juan de 1783 antes de que el sol del nuevo día quebrara la niebla y los mojones de palo a pique dejaran adivinar la cuadrícula y las tiendas de campaña armadas con lienzos y cueros en las manzanas donde mañana habría ranchos de adobe y paja con cercas de palos y pasado casas de ladrillos y tal vez, algún día, un edificio de departamentos, una basílica, un bar y un colegio? ¿Y en qué soñaban esa noche los soldados, los negros, los indios, los peones, los contrabandistas, los gauchos matreros y las señoras, las mulatas y las chinas y las putas, ateridos de frío, consumidos por el cansancio de ganarle un pueblo al monte, los cuerpos yacientes y amontonados junto a las hogueras que apenas alumbran y apenas calientan, en la Noche de San Juan de 1783? ¿Y qué sueño yo, el tiempo detenido en mi ventana, el perfil gris de la ciudad vieja en una mañana de invierno, los ojos abiertos, el corazón apretado, la rabia contenida, los sueños censurados? ¿En qué soñaré esta noche de San Juan de 2007, justo antes de que salga el sol, justo antes de ir a la plaza y al cerrar los ojos ver a Don Tomás de Rocamora la espada en alto, las banderas al viento, la cruz a un lado, el rollo al centro, los hombres, las mujeres y más allá la nada, el monte, el río, el cielo… las palabras sagradas, la invocación a Dios y el alumbramiento: “…en el nombre de Su Majestad don Carlos III fundo esta villa que llevará el nombre de la Purísima Concepción de María a orillas del Río Uruguay, hoy veinticinco de junio del año de Nuestro Señor de mil setecientos ochenta y tres...”? ¿En que podré soñar después de abrir los ojos, cuando el recuerdo se esfume como desaparece una nube o se derrite la escarcha; cuando mis ojos vuelvan a ver lo que falta, lo que se destruye, lo que no se levanta, lo que no se sueña y lo que no se ama? Porque antes de ser Concepción del Uruguay, fuimos un sueño y varios sueños. Pero de pronto, en algún laberinto del tiempo dejaron de soñarnos y nosotros abandonamos los sueños. ¿En que soñaba don Tomas de Rocamora, en qué soñamos…? Lo escribí a pedido de 20Diez en 2007. Hoy lo vuelvo a leer y creo que le faltó agregar que también necesita del amor de sus habitantes y de la acción de su gente y de la decisión de quedarse en ella a construir y a refundar que es al fin de cuentas el modo en que se materializan los sueños. Membrillo G. En noviembre agobiante de 2009.

Editar los días



http://www.youtube.com/watch?v=V7K5YNHAkX0
Para aprender y para recordar.

Membrillos cumple un año





(todas las flores son del jardin de la Amelia)
Ya pasarom cincuenta y dos semanas desde que decíamos que la primavera es cosa seria. Se abrieron muchas flores y muchos pimpollos fueron víctimas de los pulgones. En un año escribimos notas periodísticas, literarias, una poesía, un par de cuentos, varias notas de opinión y hasta unos juegos fotográficos. El membrillo crecio aunque algunos frutos no llegaron a madurar y otros se cayeron podridos. Alguna tormenta quebró ramas y lastimó el follaje. Las heladas fueron varias y no siempre le dimos vuelta la tierra o lo regamos convenientemente. Aun así, acá está. Un año después, retoñando hojitas nuevas y abriendo sus flores. Porque a la naturaleza hasta que no la matan no se da por vencida. Membrillos cumple un año. Nada... Feliz Cumpleaños y Feliz Primavera.

Necesitamos volver



Ellos defendieron a la Patria casi sin darse cuenta. Hoy se dicen (y les decimos) EX - combatientes. Sin embargo, ellos la pelean día a día para vivir, para ayudar a sus compañeros, para lograr el reconocimiento que se merecen. Ellos que vieron flamear la bandera inglesa en lo alto del mástil, mientras la de Argentina, tirada en el suelo, era salpicada con barro por la marcha del ejército vencedor, que marcaba el ritmo a los prisioneros de guerra. En esa caminata estamos todos, o por lo menos deberíamos estarlo. Porque lo que cuenta Armando Scévola, defensor de la Patria, no es sólo su historia, si no que es la tuya, la mía… la nuestra.

Armando tuvo que pasar de estar vestido de civil, pronto a recibir la baja, a ponerse la vestimenta verde, subirse a un avión con la única orden de plantar morteros y aprontar el armamento, pero sin saber para qué. Pasó de agarrar las valijas para volver a casa, a enseñarles a jóvenes conscriptos de 19 años cómo empuñar su arma. Él junto a otros miles de argentinos hicieron de los bombardeos enemigos una costumbre. Todos pensaron, más allá del entrenamiento (si es que lo tenían), como sería el encuentro cara a cara con algún inglés que peleaba por lo que creía justo. Armando recorre cada centímetro de la Isla que le tocó recorrer hablando sobre el compañerismo entre los soldados. Muchos llegaban a cambiar sus cigarrillos por una ración de alimento. Pero él y su batallón, que por suerte comida tenía, les daba una ración sin hacer el canje. Ellos que siguieron peleando sin saber que el país que defendían ya se había rendido. Estos combatientes son los mimos que quedaron solos, porque sus superiores se habían retirado antes del repliegue general. Estos adolescentes empuñando sus armas sin saber el rumbo, esperando el final con la piel impregnada del suelo al que defendían.

Sólo Armando y los combatientes tuvieron esa sensación inexplicable, de sufrimiento, de ver flamear injustamente una bandera inglesa en tierras que no son de ellos. Mientras el pabellón de la patria defendida era pisoteado, humillado, salpicado con barro y sin posibilidad de juntarlo. Estos combatientes transitando nuestras Islas Malvinas como prisioneros de guerra, son los mismos que volvieron sumidos en el silencio de una sociedad que no sabía de su vuelta y silenciados para no contar el episodio bélico. Los combatientes derrotados, abandonados en terminales sin plata, sin boletos, sin nada. La suerte de Armando y dos amigos, los tres entrerrianos, de encontrar a un chofer conocido y solidario que los lleve a destino.

A muchos años de haber pasado todo esto, Armando y sus compañeros, siguen siendo combatientes y en su lucha está la historia de haber defendido a nuestra patria. Armando pide volver, no por gusto sino por necesidad. Necesidad de despedirse de los compañeros que quedaron allá, de sentirse aunque sueño dueños de transitar la tierra que defendieron y que injustamente es de otros. Y vaya a saber que otras necesidades tienen todos estos grandes valores argentinos. Necesitamos volver, cerró Armando y yo con lágrimas los acompaño, como creo debemos acompañarlos todos. Por eso digo que esta no es sólo la historia de un soldado, sino la nuestra.



Puntos de vista



ABECEDARIO



A los días destemplados
Buena cara hay que ponerles
Como hace un capitán en la tormenta
Dando voces seguras y firmes.
Estaba pensando es esto
Fácilmente colgado en mis cuitas
Garabateando palabras solitas.
Hay solcitos invernales
Inviernos de toda laya
Juntando calor andamos
Kiosquitos de calidez buscamos.
Los días ya son más largos
Más largos y más soleados
No sabemos hasta cuando
Ñ (no se me ocurrió nada)
Oscuridad de crepúsculo
Pintura pastel del tiempo
Quizá ya pronto se vaya
Rapidito regrese la primavera
Solcitos y tardes de playa
Tiempos de otras tareas
Uvas que maduran al sol
Vientos calidos del Norte
W (idem la Ñ)
Xilofones melodiosos
Ya suenan en la distancia
Zumbidos de insectos que nos devolverán el verano

Ja... andaba un poco al pedo y nada inspirado. Esto no es serio como la nota anterior pero es más cálido o más fresco según el tiempo en que lo leas.
Creo que a este blog debemos aclararle los colores.

Otra historia en la historia del Colegio del Uruguay (a 160 años de su fundación)




"Todo se nos deshace entre los dedos

Pero tú permaneces, sin embargo,

Invencible cristal, Viejo Colegio”

Córdova Iturburu

Sobre el fin del año y la proximidad del egreso de una nueva promoción se repiten los balances, se renuevan las miradas y vuelve a escucharse la pregunta que ya se hacían muchos durante las fiestas del sesquicentenario: ¿Será este el último año de rectorado del profesor Eduardo Julio Giqueaux? ¿Tomarán las autoridades políticas la decisión de jubilarlo? ¿Privilegiarán una vez más a la persona por sobre las instituciones? ¿Cómo hace un hombre que llegó a su cargo en plena dictadura para sostenerse en su puesto luego de veinticuatro años de democracia?


Las fotografías son más que elocuentes. El hombre que apenas pasa de los cuarenta años sonríe satisfecho y acompaña al visitante y a su comitiva a recorrer las galerías. Cualquiera podría afirmar que las celebraciones del centésimo trigésimo aniversario de la fundación del Colegio del Uruguay eran momentos de exaltada alegría como para detenerse a discutir los nombres de los ilustres visitantes. Tal vez tuvieran razón si ese visitante no fuera nada más y nada menos que el dictador más cruel que registra la historia nacional.

Corría el año 1979 y el profesor Eduardo Julio Giqueaux, de distinguida reputación académica y sobrino del entonces intendente de facto, asumía la rectoría titular del Histórico Colegio. En ese carácter le tocó presidir los festejos del 130ª aniversario y en consecuencia recibir al entonces presidente de la república Jorge Rafael Videla.

Pero no sería la última vez que tendría la oportunidad de abrirles las puertas del Colegio a las máximas autoridades del país. Llegada la democracia pudo recibir al Dr. Raúl Alfonsín y también a Carlos Saúl Menem.

En cada caso las fotografías de rigor, las sonrisas.

Una profesora del Colegio que pidió se reserve su identidad accedió a responder algunas cuestiones.

¿En que año ingresó en el Colegio del Uruguay?

“Ingresé al Colegio en el año 1979 en el mes de octubre. Cuando yo ingresé el Rector Giqueaux ya estaba ocupando ese cargo. Tenemos que considerar que fue en la época de la dictadura militar y su tío era intendente de la Ciudad de Concepción del Uruguay

¿Se asocia la llegada de Giqueaux para ocupar el cargo de rector del Colegio con la dictadura?

En general en la memora colectiva es lo que está establecido, ya desde aquella época. Esto no significa que uno no considere su preparación académica que, sin duda, la tenía y la sigue teniendo, pero en la memoria colectiva quedó instalada la primera situación.

¿Cómo era el Colegio en la época de la dictadura?

El Colegio en esa época era un colegio organizado, porque vamos a convenir que en el modelo bipolar de mundo tenía una organización, es decir, podemos discutirlo desde distintos puntos de vista… Pero las pautas eran pautas claras, una organización verticalista, con una normativa clara que, por supuesto, había ajustarse a ella. En ese entonces no teníamos la posibilidad que tenemos hoy nosotros de discutir una normativa. Pero también tenía que ver con nuestra formación, en mi caso particular estuvo hecha en plenas dictaduras militares, salvo los primeros años de le escuela primaria donde hubo gobiernos democráticos, pero después fue una sucesión de dictaduras militares, por lo tanto mi formación tiene que ver con ese modelo y la formación de todo el personal por aquel entonces. En esa época el Colegio era una institución de prestigio, realmente apuntábamos a una excelencia en la parte del desarrollo del conocimiento, la parte científica. En parte de formación del personal y del alumno estábamos ajustados a ese modelo.

¿Cómo era la actitud del Rector en esa época de dictadura?

Yo del rector tengo que reconocer que el tuvo una continuidad en cuanto a como él se presentó dentro del Colegio. Incluso recuerdo que en cuanto al manejo interno una vez que ingresó, flexibilizó muchas normas internas. Por su puesto, eso fue bien visto por algunos y mal por otros. Pero en algunos lugarcitos del Colegio se lo criticaba precisamente porque era una persona, que a diferencia de lo que pasa hoy, salía al patio, conversaba con los alumnos, flexibilizó mucho el tema de las medidas disciplinarias, todo en esos años. En eso él fue un avanzado y esa conducta Giqueaux la mantuvo siempre, a pesar de que las reglas eran muy estrictas.

¿La actitud de Giqueaux fue cambiando en 30 años?

Los cambios se observan en los últimos años. Yo divido a la gestión Giqueaux dentro del Colegio en dos momentos. En la década del 80 el Colegio creció porque las carreras terciarias nacieron en aquella época y con ellas empezaron las carreras de Turismo, Analista de Sistema, Museología, Bibliotecología,… es decir, que en cuanto al nivel académico el nivel creció y soy conciente de que eso se manifestó no sólo en Concepción del Uruguay, sino en todos los departamentos lindantes, porque ese crecimiento académico del Colegio fue un polo de atracción para cientos de estudiantes de las ciudades vecinas, incluso de jóvenes de la República Oriental del Uruguay. En esta etapa el Colegio fue de pleno crecimiento y en ese momento su gestión era de mucha apertura hacia el alumnado, hacia el personal y por supuesto eso cedió.

Lo que pasa es que los últimos años, lógicamente, todos coincidiríamos supongo yo que el tema de permanecer muchos años en una misma función desgasta, crea un sistema de relaciones a veces de favores y lógicamente los años se nos vienen encima a todos. Siempre recordando que su formación y su capacidad mental es extraordinaria, pero en su necesidad personal de mantenerse en el cargo, ha producido una negación a esta nueva generación de estudiantes, docentes y del nuevo perfil de educación, porque tampoco tenemos que perder esa situación. Creo que el rector perdió la perspectiva de continuar con esa transformación que él empezó en el Colegio, que hubiese sido fantástica si, probablemente, el le hubiera dejado la posta a personas que se ajustaran más a este mundo.


En casi treinta años cambió el país, cambió el mundo y cambió el Colegio.

Las transformaciones no fueron todas positivas y el Colegio del Uruguay entró en una espiral de decadencia que se hace más evidentes cuando quienes dan cuenta de ellas son los propios alumnos, como Lucas que escribió: “…en la actualidad se encuentra en decadencia o un estado lamentable… hay falta de autoridad y a su vez sería bueno que tenga un cambio de aire en su rectorado que a mi criterio ya lleva demasiados años el mismo hombre, ese hombre que conocí recién en mi tercer año en el Colegio ya que su presencia en el turno tarde es casi nula…”

Mientras tanto el Rector del Colegio continúa en su cargo mas allá de los recambios políticos e institucionales que se han dado en todos los ámbitos. Continúa incluso, cuando ha superado ampliamente los años de servicio y de edad que la ley establece para acceder a los beneficios de la jubilación. Continúa a pesar de que desde algún rincón oscuro de nuestra historia alguien le señale aquella sonrisa junto a Videla.


¿Hubo un ensayo de democratización del Colegio?...

Vos lo dijiste bien, un ensayo, un intento. Lamentablemente creo que ha quedado en el intento porque en la democratización del Colegio ese intento ya se dio cuando nosotros pasamos a la UADER en el año 2000. El Colegio es transferido del Consejo General de Educación al ámbito de la Universidad que es la UADER. Por aquel entonces también se hizo un consejo donde se eligieron a los colegas para representar a los docentes, no docentes y alumnos. Quien presidía este consejo era el rector del Colegio, se reunía cada 15 días con el Rector de la universidad, quien por aquel entonces era Luis González. Posteriormente, cuando el justicialismo retoma el poder en la provincia el Colegio es transferido a la Facultad de Gestión, entonces la relación con el Decano era muy buena. También existió un consejo dentro del Colegio, sin embargo, el enfrentamiento por cuestiones personales entre nuestro rector (Giqueaux) y el Decano Bagnato, el Colegio quedó prácticamente separado, es decir, aislado y pasó a depender del rectorado, como es actualmente. Lo cierto es que este consejo, ésta comisión asesora que existe hoy, elegida democráticamente tiene muchísimas dificultades de funcionamiento, porque quien encabeza esta comisión es el rector Giqueaux, este es un ejemplo de que la democracia no existe. Aclaro que la comisión es asesora, pero no tiene poder de decisión, que las decisiones son del rector. Entonces lo que puede hacer esta comisión es muy poco.

¿Usted cree que el problema fundamental por el que no hay un cambio profundo en el Colegio es la permanencia del rector Giqueax?

Yo creo que si. Es una persona que es una pena, pero que ha priorizado sus propias necesidades personales por sobre las institucionales. Él sabe cuales son las necesidades del Colegio. Lo lamentable es que estamos “dentro de casa”, conocemos realmente la situación las personas que estamos dentro. Porque hacía afuera lo que se representa es otra cosa, tal vez el problema está en nosotros mismos, hemos querido proteger tanto a la institución que finalmente hemos quedado atrapados en nuestras propias decisiones.

¿Por qué nadie se ánima a investigar a Giqueaux?

Eso lo desconozco. Es verdad de la continuidad del profesor Giqueaux, pero acá hay responsabilidades políticas. Son decisiones políticas las que vienen ahora, entonces en los próximos años veremos cuales serán las decisiones que se van a tomar en Paraná con respecto al Colegio. Si el Colegio realmente interesa, creo que va a tener que tomar alguna decisión. Sino continuaremos por muchos años más. Lo que ocurre, y en esto soy bastante oscura, en realidad no queremos mejorar la educación. En el fondo es eso, si nosotros quisiéramos mejorar la educación los cambios serían muchísimos más profundos. Los cambios para que realmente repercutan tienen que ser profundos, no pueden ser de maquillajes. Esa es la cuestión.

¿Cómo está el Colegio hoy por hoy?

Hoy el Colegio está en crisis. Pero todas las instituciones están en crisis, los demás colegios y escuelas también tiene crisis. Estamos en esta situación también por culpa, de la crisis social, económica, política y de valores, que espero podamos ir resolviendo. Interiormente el Colegio debe tener cierta autonomía para salir de la crisis. Hubo algunas cuestiones que el Colegio si pudo resolver, como por ejemplo, tener profesores itinerantes para cubrir las horas libres que los colegios que dependen del CGE no lo tienen, tener proyectos de recuperación de saberes, de tener una área de extensión , es decir, que el Colegio puede tomar decisiones en cuanto a determinados perfiles. El tema del Colegio hoy pasa por un problema de gestión interna. Y acá la fundamental cuestión es la continuidad del rector, esa necedad de Giqueaux a continuar frente a una institución que necesita urgente resolver estas cuestiones.

¿Cómo toma Ud., como docente cuando el rector Giqueaux usa la frase “me van a sacar del Colegio con las patas para adelante”?

Con mucho dolor; primero por supuesto por él, porque después de tantos años creo que sería la peor forma de irse del Colegio; y segundo por la institución. Yo creo que la institución está perdiendo momentos muy importantes, es decir, la institución está en el momento de producir el cambio y no lo produce porque él piensa en las apetencias personales, por sobre las institucionales. A esto hay que agregarle que acá más allá del rector hay responsables políticos. Para la mayoría de la sociedad hoy se sabe cual es la situación institucional del colegio y los políticos también la conocen. Entonces yo para eso si no tengo respuesta.



El “Cristal Invencible” al que le cantaba Córdova Iturburu se ve frágil y a punto de quebrarse. Para muchos es difícil sentirse orgullosos del Viejo Colegio. Otros prefieren callar y muchos enhebran esperanzas. Como bien expresara alguien, es difícil hablar del Colegio y no hablar de Giqueaux. Su nombre esta asociado a grandes momentos y también a la decadencia. En tanto no se ven acciones concretas desde el gobierno para devolverle al heredero de Urquiza su esplendor.

¿Pasará a ser el Colegio del Uruguay otro de los sueños perdidos de Concepción del Uruguay?


Manuel Carpenco y Gabriel Pérez para la cátedra del Lic Adrián Pino

Concepción del Uruguay, 9 de noviembre de 2007.-

Facultad de Ciencias de la Comunicación y la Educación – Universidad de Concepción del Uruguay

Las fotografías corresponden a Archivos Privados y a La Voz del Histórico – Nº 1 Octubre de 1979




Puertas en un día gris



Abiertas, cerradas, entornadas. Para amar, para aprender, para producir, para comunicarse. Como en la vida no en todas alguien responde a nuestro llamado. Son puertas... Poder cruzarlas a veces depende de nosotros y a veces de los otros. Puertas de Concepción en un día gris.

un membrillo de poesía



Juega que escribe
Juega a dibujar las letras,
a dibujarse
niño hombre loco
Juega al periodista
y al bohemio
Juega que escribe un personaje
que lo escribe para él
que le da vida a ese barro
de letras y espacios
Cibernético barro creador
Centellante juego de pantalla
En la soledad del cuarto juega
Juega en sábados ausentes
En tardes de juegos infinitos y dibujos inconclusos
Dibuja historias
Juega que escribe
Escribe su vida

Las otras elecciones



Hace una semana se desarrollaron las elecciones generales para renovar la cámara de diputados de la nación. Coincidió con una fecha histórica. Ese mismo 28 de junio, mientras en Argentina se desarrollaban los comicios legislativos y en Uruguay las internas de cara a las presidenciales, en Honduras los militares y los sectores antipopulares daban un golpe de estado. Un 28 de junio de 1966 otro golpe de estado desangraba a la democracia argentina cuando era derrocado el gobierno del Dr. Arturo Illia. Un 28 de junio, de hace cuarenta años, la policía de Nueva York en complicidad con las autoridades civiles realizaba una redada, reprimía y encarcelaba a los homosexuales que se daban cita en el pub conocido como Stonewall Inn, en el número 53 de la calle Cristopher, muy cerca de la plaza Sheridan, en el bohemio barrio de Greenwich Village de Nueva York. Sólo que aquel 28 de junio de 1969 los homosexuales decidieron resistir la represión policial y durante tres jornadas arremetieron contra todos los intentos de la policía para reducirlos. Despues de los disturbios de Stonewall ya no quedaron razones para seguir ocultándose y las organizaciones de derechos civiles que trabajan por el respeto a la diversidad de las elecciones sexuales y que promueven la igualdad de géneros cobraron una dinámica diferente y hoy esa fecha se recuerda como un día de exaltación de las diferencias sexuales que se celebra con fiestas y desfiles en las grandes capitales del mundo.
La de Stonewall Inn de 1969 fue una elección por la vida y la libertad. Fue la reivindicación de un espacio bajo el sol para todos aquellos que siendo hijos, padres, hermanos, amigos, obreros, profesionales o capitalistas, blancos o negros, pobres o ricos habían tenido el valor de ser leales a sus sentimientos, de ser consecuentes con un modo de amar y de sentir y de vivir la sexualidad. Aquellos homosexuales, travestis, lesbianas, transformistas y transexuales de 1969 eligieron vivir la vida con plenitud sin pedir disculpas ni permiso para amar. Gracias a ellos se abrió un camino que muy lentamente va construyendo una sociedad un poco más democrática, más tolerante, más abierta, menos oscurantista. Todavía queda mucho por recorrer. Muchísimo más en los pequeños pueblos del interior de nuestra Argentina conservadora, católica y pacata. Pero sin dudas que los tiempos están cambiando porque son cada día más las personas que se atreven a elegir, a hacer estas otras elecciones que para nada son sencillas pero que una vez formuladas nos permiten vivir con más autenticidad y menos dolor.

Volantazo violento a la derecha




Una leyenda urbana cuenta que dos viejos caudillos uruguayenses del radicalismo y del peronismo se prestaban afiliados y punteros cuando había internas, de modo tal de permanecer en el poder sólo ellos dos. Tal vez sea nada más que una leyenda pero algún lejano viso de realidad debe tener, en vista de los resultados de los comicios legislativos.

El domingo los entrerrianos (podría decir los argentinos pero prefiero quedarme por mis pagos que para muestra sobra un botón) dieron un volantazo a la derecha que esperemos no los lleve a terminar una vez más dados vuelta en la banquina.

Los grupos que durante demasiados años han detentado el poder en la provincia supieron maquillarse y acomodarse a los nuevos tiempos. Aprovecharon los vientos cargados de disconformidad de un gobierno que se proclama popular pero no termina de decidirse a cambiar las cosas y montaron el zaino de la protesta rural para ofrecerse como los verdaderos intérpretes de las necesidades populares. Con un buen empujón de los grandes medios de comunicación lograron su objetivo. Le doblaron la muñeca a un peronismo dividido por las crisis intestinas y el ajedrez astuto y egoísta del presidente de la Cámara de Diputados provincial, y le sacaron varios cuerpos a las esperanzas de los sectores progresistas encarnados en el Socialismo y otras fuerzas de la diversa izquierda local. Entre Ríos confirmó este domingo su estigma de provincia conservadora y en un ejemplar acto electoral se volcó masivamente a los candidatos campechanos y camperos pero no campesinos del Acuerdo Cívico y Social. Un poco más atrás y sin posibilidades de colocar un diputado, dirigentes y partidarios del PRO (nada que ver con progresismo) celebran la consolidación del partido como tercera fuerza electoral. Allí vivan a Mauricio los chicos que añoran la dorada década del 90 en que corría la pizza y el champaña mientras desaparecía el ferrocarril, y se daba el golpe mortal al aparato productivo nacional. Total un peso era un dólar y todos ellos podían comprarse el auto importado, viajar a Europa y celebrar el ingreso de la Argentina al primer mundo. Los monopolios informativos, el odio atizado desde las pantallas de la tele contra el matrimonio presidencial y los errores (¿errores? –Lea el artículo anterior-) del justicialismo se transformaron en la pócima perfecta para que el pueblo decidiera debilitar la hegemonía K en la Cámara Baja nacional. La elección un ejemplo doble. Por la corrección y la transparencia y por el pronunciamiento de un pueblo que empieza a dejar de ser borrego de los punteros de siempre.

La convicción es que los ganadores no representan en absoluto los intereses de los sectores populares. No representan ni a los maestros ni a los peones ni a los obreros.

¿Qué duda cabe? Representan a los medianos y grandes productores agropecuarios comprometidos con la patria sojera que contamina nuestras aguas, nuestros suelos y desmonta nuestros bosques nativos.

Mientras tanto el peronismo fiel a su instinto de conservación sabrá rearmarse con los de adentro y los de afuera y volverá a dar batalla en 2011.

En el medio quedan las esperanzas y los sueños de miles de entrerrianos que se jugaron a un cambio que no cambia nada, de golpe y sin cinturón de seguridad.

Ojalá no seamos otra vez el pato de la boda.

El fin justifica los medios...



“Hoy es un día peronista”, dice algún hombre de vasta experiencia en el campo político mirando un cielo celeste de sol imponente. Precisamente esa no fue la imagen del cielo este 28 de junio de 2009, día en el que los entrerrianos vivieron una nuevo jornada cívica. Bueno lo del día peronista quedará a criterio de usted lector, ya que fue el justicialismo la fuerza política que más lista presentó. Desde el oficialismo hasta el disidente; desde el Viva Entre Ríos hasta el ¿Pro? Bue… esto también queda a su criterio.
En el clima preelectoral la victoria del Frente Justicialista Entrerriano se daba (la dábamos) por sentada. En segundo lugar se ubicaba el Acuerdo Cívico y Social y la tercera fuerza política podía ser emergente (como lo fue con el Pro) o una encabezada por viejos referentes del peronismo entrerriano.
Pum… los entrerrianos patean el tablero y las fichas caen repartidas en el suelo. A juntarlas y poner todo en su lugar.
Ya con los números concretos la realidad es otra. Victoria ajustada del Acuerdo Cívico y Social, pero victoria al fin. Segundo el FJE y tercero el Pro, muy lejos y sin banca.
¿Quién ganó? Benedetti, Ré y Chemes, seguro. Con ellos los productores rurales, que no sólo festejaron la victoria de “su” candidato, sino que más se festejo el debilitamiento del respaldo de los entrerrianos al gobierno provincial.
Pero también hay dentro del oficialismo victoriosos, y no son precisamente aquellos que pusieron a consideración su renuncia. El gran ganador dentro del Frente Justicialista Entrerriano fue, nuevamente, Jorge Pedro Busti. Si, más allá de haberse puesto al hombro una campaña que luego los ubicó segundo en los comicios, el Presidente de la Cámara de Diputados Provincial supo otra vez leer la voluntad del electorado de Entre Ríos y del santafesino!!! (lo único que falta es que sepa el número que va a salir en la quiniela de mañana).
Esta es la lectura: Busti hace poco más de un año respaldó el reclamo de los productores rurales, él lo hizo desde el discruso y su mujer desde la misma banca que asumirá el 10 de diciembre. Esta jugada le salió bien, ya que muchos vieron con buenos ojos la defensa de los intereses de los ruralistas entrerrianos.
Desde el adelantamiento de las elecciones el ex gobernador de Entre Ríos impulsó a Reutemann a convertirse en el presidente del PJ a nivel nacional. Después de conocer la decisión de los entrerrianos de darle la espalda a modelo oficialista y de los santafesinos de renovar su confianza a Reutemann, podemos decir que otra vez le salió bien la jugada.
Tan bien le salió que, preste atención, Reutemann fue elegido Senador Nacional y ocupará la banca hasta 2013. Kirchner perdió en la provincia de Buenos Aires, Santa Cruz, Córdoba, Mendoza, Entre Ríos, etc. Y encima renunció a la presidencia del PJ nacional. Al frente del PJ quedó Daniel Scioli, que sin el respaldo de Kirchner poco se va a poder mantener allí. Busti termina su mandato como diputado provincial en 2012, es decir, seis meses antes de que el PJ elija presidente del partido, cargo al que ya dijo que aspiraba. Encima sigue dialogando con Eduardo Duhalde, hombre fuerte del justicialismo nacional.
UUffff, a veces no todo es lo que parece. O como diría un ex árbitro de fútbol: “Por lo menos así lo veo yo”.
Aaaaaachís, cuidado se viene la gripa A.

La causalidad de lo casual



Miraba por la ventana de la radio el horizonte de la cuidad humeante y me vino a la memoria la gira emprendida por el primer mandatario entrerriano, Sergio Daniel Urribarri, Me dije causalidad del destino (no es un error de tipeo, leyó bien: causalidad) porque en política nada es casual, y menos en tiempos de campaña. Que bien nos hace a los entrerrianos escuchar los anuncios de nuevas obras y mucho mejor ver la concreción de otras. Pero que difícil es observar, para la mayoría, la intención que ello persigue. Si, hoy la finalidad es levantar la imagen positiva de un gobierno pseudo dividido entre “urribarristas” y “bustistas”. Decía, no es casualidad que Urribarri sólo se traslade a hacer anuncios en las ciudades más grandes de la provincia, que de ahora en más denominaremos: aquellas ciudades que son capaces de definir una elección.

El primer fuerte de esta campaña fue la presencia de la Presidente en la ciudad de Paraná, para la 4º o 5º inauguración de la misma planta (o sería correcto definirla como la rererereinaguración).

El segundo gran epicentro en cuanto a caudal de votos (también de pobreza) de estas elecciones se da en Concordia, donde más allá del peso electoral que representa la figura de Busti había que asegurarlo con el anuncio de una obra, como la construcción de un nuevo establecimiento educativo (¿No hay plata para blanquear un porcentaje mayor del sueldo de los actuales docentes y si para incorporar más? Detalle, nada más).

Con la diferencia en las urnas que se puede sacar en estos dos distritos, el resto de las ciudades entrerrianas son de relleno. Pero por si las moscas nos vamos a Gualeguaychú y ya cerramos el convenio y ponemos el gancho para la creación de un nuevo hospital (¿En esta ciudad no había un grupo de no se qué, que cortaban no se dónde, en reclamo de algo?).

Y bueno para terminar de asegurar la costa del Uruguay firmamos para que se realice la nueva costanera de Concepción del Uruguay y listo (Dijo Urribarri mirando la pintoresca imagen actual del puerto paralizado de esta ciudad – Che, que bien conservado está el puerto que dejó el General Urquiza en esta ciudad y que moderno para su época).

El resto de las ciudades, sólo aquellas que tienen la suerte de que una ruta asfaltada cruce cerca, que se conforme con una mirada desde el helicóptero y con una caminata de doscientos metros por la banquina.

Y los pueblos…mmm. Los pueblos con los anuncios de la reactivación del ferrocarril desde la casa Gris.

Entre Ríos ¿entre todos? Si, con mucha imaginación

Ucronías y Utopías




En ningún tiempo y en ningún lugar. El juego de las palabras, de la memoria y de la imaginación nos lleva por laberintos oscuros que desembocan en placitas claras o en habitaciones cálidas. ¿Donde está ese lugar/topos en que se materializan los proyectos? ¿Cómo sería ese tiempo/cronos si otros tiempos no hubieran sido? ¿Cómo juegan a la mancha las ideas en el jardín de las irrealidades? ¿Qué hubiera ocurrido si el Faraón hubiera accedido al primer pedido de Moises para que los judíos pudieran marchar en busca de la Tierra Prometida? Es posible que los egipcios se hubieran salvado de las plagas divinas y que el faraón hubiera conservado con vida a su primogénito. ¿Y si los turcos no hubieran tomado Constantinopla? ¿Habría deseado don Cristobal Colón llegar al Oriente por Occidente? ¿Qué hubiera ocurrido con mis utopías si no hubiera estado allí ese día? ¿Hacia donde caminaría ahora? ¿Hacia dónde camino en este mundo laberíntico de palabras suaves como caricias y afiladas como espadas? ¿Qué estaría haciendo sin aquel 31 de enero o sin el más cercano 10 de diciembre o si no me hubiera animado a pronunciarme este 1º de mayo? ¿Hacia dónde se corre la línea del horizonte?
Los juegos de la imaginación empujan a explorar universos paralelos donde algunas cosas nunca ocurrieron y quizá ocurrieron otras.
Las ansiedades del espíritu tiran desde un futuro impreciso en el que quizá ni siquiera estemos invitados a la fiesta.

En el medio el presente.
La lucha cotidiana amasijada de palabras, acciones y silencios. El revoltijo existencial. La búsqueda, los hallazgos y los desencuentros.
La batalla individual en la construcción de uno mismo. En la consolidación de las ideas.
En la evolución del pensamiento. En la aceptación estóica o heróica de un mundo en el que se levantan los muros que dividen lo que se puede de lo que se sueña.
Mientras, en la rueca en que las Horas tejen el hilo de la vida, se mezclan ucronías y utopías. Las ucronías no son más que un juego de la imaginación. Una trampa del intelecto. La utopía es la estrella que señala hacia donde avanzar.
El presente es una esgrima de las miradas.

Para siempre...



Y entre tantos días tristes, de una espera que fue eterna me tomé los respiros suficientes para no caer tan fuerte. No se si todavía me dí cuenta o si lo haré cuando vuelva a recorrer con la vista cada rincón de ese lugar que muchas veces fue un enorme campo de batallas para mis soldaditos; otras se convirtió en un mapa falso lleno de ciudades, pueblos y campos que recorrí con inagotable imaginación con mis autitos de colección. Espacios que mis helicópteros y aviones fueron sobrevolando cada vez más alto a mediad que los años y los centímetros se iban acumulando.

Antes, la impecable limpieza de los pisos, brillo de lampazo cotidiano reforzado con la lustradora. Ahora, limpieza que se torna, muchas veces, insoportable por no verte disfrutar de otras cosas. Elección de vida caprichosa y egoísta con vos misma. Ya nadie me devolverá tus sonrisas ante mis silencios. El beso de las buenas noches, los cuentos de la infancia, mirar las láminas de animales y plantas que traía la revista gente. Tantas cosas que quedarán para siempre en ese espacio imborrable de la memoria.

Lo último, haberte dado la noticia aquella siesta de diciembre de que ya podías decirme locutor. Hoy pienso, que vida egoísta que no nos permitió abrazarnos el 29 de mayo. Alguna forma encontraremos de fundirnos en un abrazo, seguramente será en un sueño.

La tranquilidad de haberte acompañado hasta lo último, de llevarte hasta ese lugar del que ya nadie te va mover. La sonrisa intacta que hoy se pierde en el vacío y en la oscuridad de un cajón. Por lo menos para mi quedarás en la inmortalidad de mi corazón, nunca te voy a dejar ir.

Sólo decirte gracias, será hasta la próxima ABUELA.

Mayo de 2009

Manuel Carpenco

Gracias Marcelo



¡Que divertido ver como encierran en la jaula de Marcelo a toda la fauna política vernácula!
¡Ja! ¡Que gracioso el imitador de Cristina o del Cororado De Narvaez!
Que inocencia esos juegos del humor ascéptico de Marcelo que siempre se ha preocupado por divertirnos a los argentinos y alejarnos del dolor que nos enrostra la vida cotidiana.
¿Qué puede terner de malo reírse de la clase política? ¿Qué mal hace Marce con sus sátiras?
Y buenodesde este pequeñito espacio me saco las ganas y lo digo.
Marcelo no es inocente y su sátira de los personajes políticos argentinos tampoco.
Como no era inocente su Show Macht de los 90, época en la que el chico de Bolívar se enriquecía de manera geométrica mientras la Argentina se empobrecía del mismo modo.
Marcelo tiene intención. Marcelo juega a la anestesia de la sociedad y a la alienación de los cerebros.
Banalizar la política para que una práctica ya desprestigiada siga profundizando su mala imagen ante la sociedad y alejando a los ciudadanos del espacio público para encerrarlos en el corral de ovejas de los habitantes pasivos. Esa es la tarea magistral de Marcelo. Casi imperceptible aparentemente inocente.
Mientras tanto los medios interesados en la despolitización de la sociedad y los idiotas útiles de siempre le hacen la corte. Dedican costosísimas horas de radio y televisión a analizar su sesuda producción televisiva y contribuyen a la consolidación de una cultura social vacía de contenidos. Incapaz de la reflexión política. Alejada de la cosa pública y del debate racional de los grandes problemas del país.
Argentina, sigue riendo. Mientras vos te reís de las caricaturas de tus actores políticos los dueños del poder tejen la telaraña de tu miseria.
Gracias Marce por tu aporte a la construcción de una Argentina Democrática, Independiente, Justa y Solidaria.
Justificar a ambos lados

El barrilete



Estaba convencido de que los barriletes son rayos de sol que juegan con el viento. Es probable que por eso se le perdiera la vista en esas cabriolas de colores que los cometas hacían en el cielo.
Los otoños, que en la tierra son marrones, pueden ser muy coloridos allá arriba, cuando uno levanta los ojos y las pupilas se estrellan contra un cielo azul, gris o celeste tachonado de flores de papel que bailan sostenidas apenas por un piolín.
En la tarde de abril Gracián caminó hasta el parque alfombrado de ocres y se sentó en el suelo con los ojos bien abiertos.
El cielo le brindaba siempre la oportunidad de reinventarse. Sabía que a las noches heladas le seguían mañanas brillantes y también había visto muchas veces consumirse las hojas en las fogatas de las esquinas.

La noche anterior lo habían asaltado mil sueños mágicos y en aquella tarde sintió el impulso de caminar hacia el parque donde los niños izaban barriletes en el Pampero.
Sentado en el piso se trago el celeste y descubrió una pandorga en rojo y negro con flecos roncadores y una cola de trapos de colores. En la otra punta, en el suelo, prendido del ovillo, un gurí ataba cartitas al piolín para que llegaran muy alto.
Gracián se incorporó. Caminó hasta el niño, le sonrió y le pidió la punta de la piola para sentir la tensión del viento.
Contra el azul, medio estrella medio granada rojinegra, flecos roncadores y cola de trapos un dragón de papel devoraba nubes. En la tierra, Gracián y el niño sujetaban fuerte de la piola.

Gracián y el viento



El viento sobre los fresnos arranca confesiones a los diarios en las tardes lluviosas de otoño.
Gracián se arreglo la camisa azul dentro del pantalón, se abrochó el saco de paño gris y salió a la calle. Desde la madrugada el viento húmedo del sur había soplado con fuerza y las calles se iban llenando de barro y hojas secas.
Gracián casi no lo notó. Estaba acostumbrado a esos otoños lluviosos y los prefería porque los días soleados le recordaban los soles perdidos y el rostro brillante de Alejandra.
Hacía tiempo que no sabía de ella. En realidad recibía algunas noticias cada tanto pero prefería hacer como que no se enteraba. En algún lugar creía volver a encontrarla para invitarla a caminar y con esa ilusión marchaba al trabajo en las mañanas o se sentaba a mirar a los gurises desde el banco de una plaza.
Camisa azul y saco de paño gris abrochado, con las manos en el bolsillo y los hombros levantados en esa actitud torpe de los seres humanos cuando enfrentan el viento y el frío; así iba Gracián cuando un trozo de diario, que una ráfaga indiscreta arrancó de las manos de un lector desaprensivo, llegó haciendo piruetas en el aire hasta su rostro helado. En un recuadro a dos columnas la familia de Alejandra participaba el matrimonio de su hija con un jóven y acaudalado profesional.
Entonces, ese día, Gracián comprendió que se había quedado fuera de los sueños. Se sentó en el cordón de la vereda y dejó que el viento arrastrara las hojas.
Verdes, amarillas, secas, ocres y muertas se fueron acumulando sobre Gracián hasta que lo cubrieron por completo.
A la mañana siguiente cuando el sol entibiaba la vereda, una anciana que urgaba entre las hojas con su escoba encontró una camisa azul dentro de un pantalón y un saco gris de paño.

Ser rebelde, hoy



Qué errados están algunos jóvenes y otros no tan jóvenes. Muchos creen ser rebeldes con el sólo hecho de ponerse una remera con la figura del Che Guevara. Otros pretenden ser rebeldes gritando delante de un micrófono frases políticas contra empresarios nacionales, prefiriendo obviar la realidad local. Esto más que un acto de rebeldía es un acto de cobardía. También están quienes piensan que son rebeldes por el sólo hecho de identificarse con la política de izquierda, pero practicando una economía de derecha. Adolescentes que se creen rebeldes por escuchar música a volúmenes irrisorios viernes, sábados, domingos… avanzando a una velocidad aún más exagerada en alguna plaza de la ciudad. Qué errados estaremos, que hoy ser rebeldes es romper las cosas que le pertenecen a la sociedad. Que es más rebelde el que escribe con aerosol frases incoherentes en cualquier pared, pensando que la rebeldía es directamente proporcional al tamaño del graffiti. Adolescentes que carecen de imaginación y destruyen las instalaciones educativas. Habría que aclararles a estos jóvenes que todos los hombres que plantearon alguna revolución, antes de tomar las armas primero agarraron los libros. Para poner algunos ejemplos tomo la figura del Che Guevara, que es al que todos los jóvenes hacen flamear en su remera. No he visto a nadie con una de Mahatma Gandhi quien llevó adelante una revolución pacifista. Cuantas cosas hubiera entendido de más chico si alguien me hubiese brindado la posibilidad de verlo por ese lado.

Ay! Qué equivocado que están. Qué equivocados que estamos.

Los actos de rebelión se ajustan a contextos históricos. Ser rebeldes es mucho más que llevar una remera con la figura de este carismático argentino con un habano en la boca. Es tan simple tomar la decisión de realizar un acto de rebeldía ante el accionar cotidiano de la sociedad. Sin irnos muy lejos, hoy ser rebelde por ejemplo es respetar las normas de tránsito. Es algo que la mayoría no hacemos. Se pude ser rebelde juntando la mierda del perro en una bolsita, pensando justamente en que si la mascota defeca en un espacio público estoy coartando la posibilidad de que el resto de los seres que integran la sociedad caminen tranquilos por el verde y no esquivando soretes. Como será que hoy un acto de rebeldía es ponerse un traje para ir a un cumpleaños de 15 o a algún casamiento. Ser rebelde es asumir la responsabilidad de emitir el voto el día de las elecciones. Se puede ser rebelde de muchas maneras, de pelo largo, de pelo corto; vestido de negro o de blanco; sucio o limpio. Pero no se puede ser rebelde sin pensar.

Dime con quien andas y te diré…



¿Alguien se sorprendió con la medida K de adelantar las elecciones? Pero…compañeros, ustedes mejor que nadie deben saber con la gente que están compitiendo en este año electoral, con quienes, además, han compartido hasta la lista. El factor sorpresa no es el adelantamiento de las elecciones legislativas nacionales, sino la desarticulación de las sociedades opositoras, que en forma abrupta tuvieron que empezar a cerrar acuerdos. Me extraña, compañeros, que nadie mejor que ustedes para los refranes y los buenos discursos que se hayan sorprendido. Basta con darse vuelta para mirar el camino político recorrido por Cristina y Néstor, pero sobre todo ver junto a quien lo han hecho. Para demostrar que esto no es casualidad voy a apelar al viejo recurso de la memoria, que pese a algunas fallas en este caso el archivo de los diarios respaldan esta historia. Antes de las elecciones presidencial 2003 el partido justicialista utilizaría el tradicional método recurrir a los voto internos, donde los compañeros elegirían a los candidatos para las elecciones generales. En aquel momento el por entonces Presidente de la Nación y del PJ, Eduardo Duhalde (impulsor de la candidatura del pingüino santacruzeño), decidió que aquellas internas no se realicen. La medida no fue casual, la presencia de Carlos Saúl Menem (tóquense lo que consideren necesario) encabezando una de las listas justicialistas como candidato presidencial. La maquinaria política para enfrentar al “turco” era insuficiente, de hecho quedó demostrado en la primera vuelta de las elecciones generales. Con aquella medida de anular las internar peronistas, varios compañeros aprovecharon para despegarse y abrir nuevos frentes (desde los K, hasta los Rodriguez Saa, pasando por De la Sota, etc, etc, etc). También era costumbre que los compañeros, por más diferencias internas que tuvieran a la hora de elegir, en las generales tiraban todos para el misma lado. Desde aquel momento ya nada fue lo mismo. Por eso, compañeros, a nadie debe sorprender esta decisión de adelantar la elecciones legislativas nacionales. Sobre todo teniendo en cuenta acontecimientos recientes como la pérdida en los sufragios catamarqueños y el cruce de vereda repentino de quienas antes caminaban junto a Cristina en el Congreso, en la Casa Rosada y en algunas Casas de Gobiernos provinciales. Compañeros, ustedes que son de armar discursos con frases hechas, que apelan a la memoria y a viejos refranes, deberían saber que “dime con quien andas y te diré quien eres”. O bueno, compañeros, en este caso particular sería: dime con quien compartiste el camino político y te diré como actuarás.

Me encontré, me encontraron, nos encontramos.



Y un día me levanté, como todos los demás, pero me di cuenta de algo: que no estaba. O mejor dicho, que estaba, pero no estaba. Alguien me entenderá.

El tiempo transitó su camino de siempre, ese que tiene una sola dirección y que nunca vuelve. Me desperté pensando encontrarme, pero no lo hice. El cielo cambió de color, la primavera se transformó en verano y yo me seguía buscando. Me busqué detrás de los espejos, en los charcos que dejaron las lluvias de noviembre. Lo hice también debajo de cada sombra veraniega, en cada canto de la chicharra. Pensé encontrarme detrás de un título universitario, pero mi búsqueda era…. Búsqueda que no sólo era mía, sino que otras se sumaron, a veces en silencio otras a los gritos, pero todas por su cuenta. Es que a ninguna dejé acercarse a buscar conmigo. Continúe buscando en cada trago de cerveza, en cada estallido del cielo aquel 24 de diciembre. Nada. Sumando kilómetros en dirección al sur salí en mi búsqueda. Miré en cada montaña, en cada lago, estrella, nube, árbol, ciudad, casa, plaza, bar… si hasta en el viento me busqué, iluso de encontrarme en su surco. Me fui de la montaña a probar suerte en la costa. Tal vez, al no conocerla me había allí. La misma historia. Todo y nada al mismo tiempo. Todo: lo lindo de haber recorrido tantos lugares diferentes; nada: la desilusión de saberme perdido. Otra vez acá la búsqueda siguió, más por quienes quería volver a verme, que por mi mismo. Muchos soles dibujaron su línea imaginaria de este a oste. Una misma cantidad fueron las lunas que por allí pasaron. Desde hacía un tiempo me buscaba en los libros, Saramago y Galeano fueron los primeros, tampoco encontré rastros de mi. Me fui a la música, tampoco estaba entre acordes y melodías. Los demás pasaron más cerca de mí, de lo que había pasado yo. Sin embargo, testarudo, cerrado y en silencio continué. Ya no me fui tan lejos, comencé a hacerlo cerca.

Fue una semana de febrero, dónde palabras cruzadas hicieron eco en lo profundo de un oscuro y vacío callejón. Fin de semana lluvioso que entorpeció la búsqueda, pero sembró algo que, ojalá, se disfruté en el futuro. Lunes de decisión importante, seguro apostar a lo nuevo, para así hacer que ese horizonte imaginario avance hacia nosotros. Martes, no se bien que pasó. En realidad sí, ellos sabían que estaban cerca de encontrarme. El miércoles fue el día, digamos casi jueves. Primero ella, a quien quiero demasiado, señalándome, sin saberlo, la dirección que debía seguir. De a poco sentí que sabía dónde estaba. Después vino el texto de él, que de escribir sabe mucho, que me marcó el camino. Seguí las señales y ahí me encontré, solo, temblando en el calor de un cielo negro. Sentado de piernas recogidas y el mentón en las rodillas con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta. El corazón huyó con la razón y juntos corrieron a abrazarlo, a abrazarlo. Acá estamos, en realidad acá estoy, sentado en el sillón, copa de vino en mano brindando, feliz, de haber vuelto para cumplir los sueños.